jueves, 29 de octubre de 2009

“Con lo que gano en AIEP, no alcanza”







Al ingresar a cualquier edificio de carácter privado habitualmente uno espera que se le de al menos el saludo correspondiente, lamentablemente no siempre es así y pasamos frente a los ojos -o más bien frente al cuero cabelludo expuesto hacia el frente- de los encargados de recibir a quienes ingresan por el motivo que sea a cualquier edificio del carácter que sea, el habitual buenos días brilla por su ausencia, el punto de quiebre en este aspecto es provocado por solo algunos y son ellos quienes destacan con su amabilidad y empatía con su recibimiento son también ellos a los mismos que a veces les ha costado más de lo habitual lograr sus metas con hechos circunstanciales, al ingresar al edificio del instituto AIEP Antofagasta te encuentras de frente a un grupo de trabajadores de los cuales incluso y tristemente son la mayoría relacionadores públicos, comunicadores innatos por definición, pero estas como dije son los mismos a los cuales lo que más se puede reconocer de ellos es la textura de su cabello ya que además de no tener una actitud de bienvenida a nada que no se les acerque de manera autónoma, están con los ojos apuntando y casi “penetrando” a sus computadores, -como diciendo al aire que quien entre deberá dejarse llevar por su imaginación para saber a quien recurrir a aclarar dudas y demás-, especialmente aquellos quienes pretendan matricula nueva en este instituto, pero como en todo ámbito siempre existe la excepción a la regla, con una agradable buenos días te recibe Gabriel Miranda de 26 años de edad, quien como dije es un afectado por las circunstancias de la vida y por una “mala decisión” (venir a Antofagasta, siempre es una mala decisión) vino a dar a una ciudad que no solamente desconocía sino que también no tiene nada que ver con lo que el acostumbra, siendo el nacido en la ciudad de Vallenar y luego con residencia en La Serena, dio un vuelco y llego a casa de familiares, actualmente esta por cumplir su primera década en la ciudad y ya ha hecho prácticamente lo que ha querido, parejas, estudio, deporte, carrete, trabajo.

Yo-. Dime Gabriel, ¿estas estudiando?
Gabriel-. No, estuve estudiando aquí mismo en AIEP, pero ya no pude seguir y deje la carrera hasta recién terminado el primer semestre.

Y-. ¿Qué estuviste estudiando?
G-. Topografía, algo que no tiene ninguna relación con lo que yo ser hacer, además claro que no me gusto la carrera, me sentía fuera de lugar en clases.


Y-. ¿Y fue solo descubrir que no era lo tuyo la topografía o hubo otra razón para que dejaras la carrera?
G-. De hecho hay otra razón y creo que es la que aflige a mucha gente, el dinero, con lo que gano aquí en AIEP no me alcanza para mis actividades y gastos diarios… tuve que optar.


Y-. Ok, dentro de las actividades que haces, ¿alguna que me puedas contar?
G-. Claro, estoy practicando aikido hace casi un año y estoy fascinado, me gusta mucho, es la primera arte marcial que practico y se esta transformando en parte de mi practicarla.


Y-. ¿Proyectas en el futuro esta actividad?
G-. Si, me gustaría mucho en algunos años más tener mi propio “DOJO” (concepto japonés para gimnasio), pero para eso tengo que elevar mucho mi nivel, recién estoy comenzando.


Y-. Otro tema, ya que eres de otra ciudad y aunque llevas varios años aquí, ¿algo que te haya gustado de Antofagasta, como para decidir quedarte?
G-. El hecho de que todo este concentrado en el centro de la ciudad, no hay que necesariamente recorrer grandes trayectos para hacer distintas cosas, no así como en La Serena y menos en Vallenar, la dinámica de la ciudad me agrada.


Y-. Respecto a los estudios nuevamente, ¿volverás a tomar los libros y cuadernos?
G-. Espero que en un futuro cercano se pueda, pero ya mejor enfocado y creo que en este ultimo tiempo ya encontré mi real vocación, los deportes, eso es lo que quiero y seguiré trabajando más fuerte para lograr esta nueva meta en mi vida.

martes, 27 de octubre de 2009

Homero Simpson, el exponente máximo de la sociedad actual





Si hablo de referentes de la conducta mas salvaje del ser humano, comprendiendo por salvaje el comportamiento mas básico y retrogrado de la humanidad, es imposible no referirse a la persona amarilla más popular del mundo, visitamos la ciudad en la que actualmente vive y en la que disfruta de sus tres hijos y de su señora en una apacible vida familiar y laboral.
Cerveza, juerga y estupideces al por mayor son la base de la personalidad de Homero Simpson. En la ciudad de Springfield, en el “bar de Moe” –Moe, el tipo más desagradable que puedas conocer-, uno de los lugares preferidos por Homero, espere un par de horas para al fin poder tener el primer contacto con el y así poder comprender en profundidad a este enigmático ser amarillento, he bebido algunas cervezas, ya que son lo único que se puede conseguir en este lugar de muy mala reputación (tristemente), en el que claro habitan otro seres “ebrios de profesión”, estos, a quienes entiendo que son los mejores amigos de Homero, Carl, Lenny y Barnie matan las horas desocupadas tomando cerveza “Duff”, la más consumida por los habitantes de Springfield.
Ya estamos a uno minutos de la supuesta llegada de Homero al antro de Moe, mientras tanto, hago un breve repaso de la familia de Simpson, Marge su señora, una mujer dedicada a aguantar todo lo que se pone por delante (en especial la humanidad de homero) y su capacidad de sorpresa ya casi inexistente debido a lo que ya se pueden imaginar, Bart el hijo mayor, es el demonio en persona, lo único que lo diferencia de las imágenes mas tradicionales del rojo, con cachos y cola en punta es el color amarillo, fuera de esto, creo que es otra de las razones por la que Marge es tan simplista para eludir tanta barbarie, Lisa, el estereotipo de hijo que cualquier persona en el mundo quisiera tener, hace todo bien, toca música, le va muy bien en el colegio y así es su vida diaria solo logros, son rivales a muerte con Bart, pero aun así se quieren como los mejores hermanos del mundo y Maggie la bebe, la pequeña Maggie, es la integrante más singular, ya que a su corta edad, puede llevar a cabo los planes más macabros así como los mas sofisticados.
Ya estoy en la hora y Homero al parecer a llegado, estacionó un vehículo en la puerta así que es más complicado que no sea el a que efectivamente sea el, en fin lo veo ingresar por la roja puerta del bar en que ya estoy hace demasiado tiempo esperando y deseando que valga el esfuerzo tanta espera, se acerca a sus amigos, los saluda uno por uno, hasta que llega a mi mesa con una sonrisa cómplice característica de él cuando hay algo en lo que se ve involucrado.



-¿Cómo anda todo Homero?
Homero-. Si te refieres a mi, pues en mis piernas.



-Jajaja, no, homero me refiero a que como estas, ¿como va tu vida?
H-. Haaa bien, con ganas de embriagarme de cerveza.



-Cuéntame ¿cómo llegaste a trabajar a una planta nuclear?
H-. Eso ya lo sabes, a veces la vida te prepara para cosas que uno no espera y la verdad es que no se como llegué a trabajar en la planta.



¿Como es tu relación con tus compañeros de trabajo?
H-. Es interesante, hay gente de distintos colores y lo mejor es que me burlo de todos.


¿Hay algo que quisieras que las mujeres comprendan de los hombres?
H-. Que dentro de cada hombre hay un niñito asustado y dentro de cada niñito hay un perrito despreocupado y dentro de cada perrito hay algún tipo de robot y dentro de él... No lo sé, pero espero que haya un dulce.


Lo ultimo, ¿le envías un saludo a la gente de Chile?
H-. MmMmMmM... me gusta el chile.

domingo, 25 de octubre de 2009

Una noche diferente




La oportunidad de hablar de algo
distinto a lo de siempre es la que
en este minuto se presenta frente a
mi y es que lo que cualquiera ve por
primera vez, seguramente hoy en día
no genera un alto impacto a nivel de
sorpresa y pasa de manera casi
transparente frente a nosotros, pero
si me siento a pensar en algo que no
es nuevo, algo que quizá por no generar
atracción a nivel popular no se ve a diario,
pero que tiene años de presencia en la escena musical en el mundo y que por intentar solo mirar hacia delante, no hacia al lado y mucho menos hacia atrás te puedes perder algunos de algunos gustos tan sencillos y casi básicos para el ser humano, así como la música clásica, nunca antes había presenciado en vivo una orquesta sinfónica teniendo una aquí en la ciudad con presentaciones periódicas, que desagradable saber que por no ser capaz de ampliar el panorama a rincones tan exquisitos y ricos en calidad como el teatro municipal se pierde tiempo escuchando radio con la música tristemente llamada popular, me pregunte en medio de la sesión musical si acaso todos estos “músicos” centroamericanos con sus letras tan “sofisticadas” podrían siquiera acercarse a la posibilidad de tocar algún instrumento con el virtuosismo de los integrantes de la orquesta sinfónica de Antofagasta.
Fuera de nombres mundialmente conocidos, no sabia que se podía encontrar música ordenada y espectacular, música que alcanza a tocar sensaciones que desde luego no estoy acostumbrado, siendo solo música, instrumentos sonando al aire, nada de letras, pero que creo por casi una hora compartieron e incluso sobrepasaron el nivel de cualquier intérprete que en este minuto recuerdo, solo puedo decir que “encontré” (de manera obligada) un lugar el cual conocía pero que a la vez desconocía, también redescubrí el gusto eterno que he tenido por la música orquestada, desde Johann Sebastian Bach y Giuseppe Verdi pasando por la popular “macha imperial” y llegando a las orquestas nacionales, mi respeto total hacia ellas y su trabajo, sin duda un nuevo lugar en al cual pasar un rato extremadamente agradable y no esta demás decir que terminé aplaudiendo a todo y todos los que se presentaron esa noche, incluido Twinky Nilo.


Este coro se presentó una vez que terminó su presentación la orquesta.

lunes, 19 de octubre de 2009

Un nuevo prisma




Nuestra primera entrada, tiene, como objetivo abrir tu mente a las posibilidades, en dirección a comprender una rama del deporte, conocido genericamente como artes marciales,
que no contempla la agresión en ningún caso sin criterio ni argumentos, sino el desarrollo sistemàtico de la fuerza y condiciones mentales, mediante un entrenamiento intenso y constante, poniendo énfasis, en el desarrollo personal y grupal de quienes participan en las escuelas y academias de las distintas ramas de artes marciales.



Intentare dar la visión menos clásica de este deporte de auto-defensa, prisma del cual todos llegan a contemplar solo la parte inherente que resultan ser los combates, como la única razón de ser de la disciplina.